Gastronomía con historia
Tal como indica el nombre, el Bar l’Estació ocupa el edificio que antiguamente era la estación de tren de Sant Feliu de Pallerols, por la cual habían pasado todo tipo de viajeros que se dirigían hacia Olot o Gerona. La estación de Sant Feliu estuvo en servicio desde 1902 hasta 1969, aunque en 1898 ya funcionaba el tramo entre Amer y Salt. No llegó hasta Olot hasta 1911.
Las obras se habían iniciado en 1893, trabajos que realizó la compañía inglesa The Olot and Gerona Railways Co. Ltd. Posteriormente, el 17 de julio de 1909, la compañía trasladó la sede de Londres a Barcelona, donde se convirtió en la Companyia del Ferrocarril d’Olot a Girona (nombre más acertado), e hizo una emisión de 5 000 obligaciones con un éxito rotundo.
El 13 de noviembre de 1895 entraba en funcionamiento un tramo de 22 km que unía Amer y Salt, al cual cinco años más tarde, el 15 de mayo de 1900, se añadían 11 km más, de Amer a Les Planes d’Hostoles, y el 10 de enero de 1902, los 3 km de Les Planes a Sant Feliu de Pallerols. El 10 de enero de 1898 ya se había abierto el tramo entre Salt y Gerona. No sería hasta el 29 de agosto de 1911 que se añadiría a la línea el tramo de Sant Feliu hasta Sant Esteve d’en Bas, de 10 km, y de Sant Esteve a Olot, con 8 km más.

A principios de julio, las vías ya llegaban a la entrada de Olot y la primera locomotora hizo su aparición remolcando el coche-salón el día 23. Este acto se celebró con un banquete al cual asistieron las autoridades de la ciudad.

El inicio del servicio, entre Amer y Salt, en 1895, no despertó mucho entusiasmo popular, sobre todo a causa del boicot que las empresas existentes de coches y tartanas hicieron al ferrocarril. Aunque durante un tiempo consiguieron que los trenes fueran vacíos, la inauguración en 1902 del tramo que unía Les Planes y Sant Feliu de Pallerols fue una gran fiesta.
En marzo del mismo año se autorizó la construcción de un ferrocarril de vía estrecha y tracción eléctrica que tenía que enlazar Vic con el ferrocarril Olot-Gerona El Pasteral, pero, por problemas económicos, el proyecto no se llegó a materializar.
La creciente industrialización de Olot y la precaria red de comunicaciones hizo que, en aquellos años, se iniciara una competencia al ferrocarril mediante los trenes de carretera con tracción a vapor, unos vehículos construidos en Inglaterra que podían arrastrar tres remolques de dos ejes y realizaban el servicio entre Olot y la estación de Sant Joan de les Abadesses.
Lamentablemente para el devenir del ferrocarril, en julio de 1969 dejó de prestar servicio, y el “pequeño tren de Olot” pasó a mejor vida. Las causas fueron diversas (inundaciones, sobrecostes…), pero la competencia de los vehículos por carretera fue el motivo principal.
Sin embargo, si se visita la antigua estación en la actualidad (ahora reutilizada como restaurante y oficina de turismo), todavía se puede sentir el ir y venir de los pasajeros y las ganas de conocer mundo.





